
Enciendo al desastre. Mi mente tiende al masoquismo y a la destrucción. Odio decir esto pero parece ser que me gusta el sufrimiento, es una forma de sentirme 'viva', aunque en realidad sienta todo lo contrario. Es contradictorio; las horas muertas las paso pensando en el futuro, en la parte más oscura de las cosas. Mi pesimismo crea un futuro negro al que cada día tengo más miedo pero al que a la vez quiero llegar. Siempre están en mi cabeza las ideas más retorcidas que alguien pueda pensar; y siempre creo que voy a sufrir las consecuencias. Y es que si tanto lo pienso, puede que al final acabe por hacerse realidad, cosa que no soportaría; pero no puedo evitarlo, soy así, o por lo menos esto es en lo que me he ido convirtiendo, y lo odio, espero que algún día alguien me de razones para cambiar esto. Parece que le doy razones a la gente para no estar a gusto conmigo, para alejarse de mí; las hago sufrir a consecuencia de mi pesimismo, las destrozo y las alejo de mí. Por mi cabeza pasan muchas cosas. Me gusta sentirme protegida, y creo que mis miedos tienen que ver con ello; gracias a mi mente masoquista, voy perdiendo la protección y quedándome indefensa poco a poco.
- Quiero, de una vez, encontrar la luz. Salir de la oscuridad que yo misma dejé que creasen en mí.