No tengo valor para afrontar las cosas; no tengo valor para arriesgarme, tirarme a la piscina y no tener miedo de lo que pase. En mi balanza, hay veces que pesan más las cosas buenas que las malas; otras, al contrario, y cuando es así, no tengo el valor de pasar la página y buscar la solución para tener buenas razones. A veces siento que puedo con todo; otras, no puedo con nada. Me gustaría que las cosas que se me pasan por la cabeza, llegasen a ser decisiones de las que estuviese orgullosa de haber tomado, pero por desgracia, pocas veces es así.
Toda yo soy un nudo de complicaciones. Tan pronto puedo desear una cosa como puedo repelerla. Parece que ni yo, sé lo que quiero.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario