
No todo es como soñamos, como queremos, como imaginamos. El ser humano es como las piezas de dominó: si algo importante cae, él lo hace también. El equilibrio constante es imposible, la inestabilidad es parte de nosotros. Existe una balanza donde se sitúan los sentimientos y sensaciones, y cada día uno es el protagonista.
El hombre cae, porque algo le incita a caer; el hombre se levanta, porque algo le ayuda a levantarse. Y todo ello provoca inestabilidad e inseguridad, pero es inevitable, por mucho que queramos escapar de esta situación, es inútil. Se trata de una película que se repite constantemente y de la que no es fácil escapar.
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