
Constantemente tomamos decisiones; decisiones que nos conducen a determinadas circunstancias. Pero la pregunta es: ¿son nuestras decisiones o son las de los demás?, es decir, ¿tomamos decisiones sin la ayuda de nadie o tomamos las decisiones para dar cierta impresión o mantener contenta a otra persona?; apuesto a que la segunda se da en numerosas ocasiones.
En mi opinión, hay personas -donde me incluyo- que necesitan pensar un poco más en sí mismos y no tanto en los demás; puede incluso resultar absurdo el pensar más en otros que en uno mismo, y a veces puede ser lo más lógico o sensato; la clave está en saber cuándo pensar en cada cosa y en no autodestruirse si se da prioridad a la segunda opción, en lugar de a la primera -eso es algo que aún tengo que aprender y que, estoy segura, me costará una barbaridad-.
- Jódete la vida, dando de tí una imagen errónea. Intenta aparentar ser quien no eres, y a la única persona que destruirás es a tí.
...y parece que esta frase la llevamos tatuada en la frente.
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